Hoy se ha confirmado oficialmente la fusión de Cuatro y Telecinco.
A tenor de los últimos movimientos en la industria audiovisual española, cuando el jueves Antena 3 y La Sexta anunciaban un principio de acuerdo para fusionarse; Cuatro (Grupo Prisa) y Telecinco (Mediaset) han decidido acelerar el proceso de fusión de sus dos cadenas, para hacerlo oficial hoy.
El Grupo Prisa se ha visto forzada a vender el 81% de Cuatro a Telecinco de forma precipitada, para saldar su deuda de 1270 millones de euros, que vence el próximo mes de Abril.
Sin el pago de ésta deuda, Cuatro se habría visto abocada a un cierre inminente, y hacía imprescindible su fusión con otra cadena pero, ¿En qué condiciones?
Tras conocerse la integración de Antena 3 con La Sexta el jueves, cuatro se quedaba sin margen de maniobra, y sin otra opción de fusión, que con Telecinco, su eterna bestia negra.
Las relaciones entre las directivas de Cuatro y Telecinco, han sido desde siempre paupérrimas, de total enemistad y casi hasta asco. Pero con cuatro al borde de la quiebra y Telecinco buscando liderar el mercado audiovisual español, no podía ser de otra manera. Cuatro y Telecinco se casan para disgusto del grupo Prisa.
Y digo disgusto, porque la directiva de Cuatro no quería ceder la gestión de informativos y publicidad a otra cadena. Éste fue el motivo que frustró el primer intento de fusión de Cuatro con Telecinco hace meses.
El mismo que frustró otros intentos de fusión de Cuatro:
Cuatro-La Sexta
Cuatro-Antena 3
Pero hoy, la situación es muy distinta. Sabida la integración de Antena 3 y La Sexta, Cuatro se ha quedado sin opciones y se ha visto forzada a ceder en todos los campos, bajarse los pantalones y dejarse dar por el culo por telecinco (controlada por Mediaset y Berlusconi), la opción menos deseada por el Grupo Prisa.
Se mantendrán las dos marcas, pero habrá cambios de importante relevancia con el paso de los meses sobre todo en cuatro, ya que serán los directivos de telecinco los que la moldeen a su imagen y semejanza.
Resultado: Otra televisión de mierda mas.






